lunes, 9 de diciembre de 2013

LIKE A ROLLING STONE

LIKE A ROLLING STONE

Trata de la historia de un peñasco situado en una de las zonas más elevadas de cierta  cordillera, uno de tantos que tienen ocasión de mirar al “abismo” con perspectiva a cuenta de la disposición en la que se encontraba, y todo sin comerlo ni beberlo.  También podía mirar al cielo y no paraba de hacerlo habida cuenta que le caían encima todo tipo de fenómenos meteorológicos, siendo la nieve la que más tiempo perduraba en su compañía.  Con la llegada del sol gran parte de la misma se acabaría derritiendo y todos los veranos partía, ya convertida en agua, en bajada continua hasta encontrarse con el mar; no sin antes despedirse muy educadamente del aquel pedrusco que se moría de ganas de poder acompañarle en su camino, no tanto por su meta, sino por el placer del desplazamiento, aunque hubiera de ser en caída libre.



Pasaron muchas estaciones, todas en riguroso orden, aburrido se encontraba el pedrusco de tanta repetición hasta que un buen día le espetó al cielo:   “Tanto llover, nevar y resoplar, ya podías mandarme un buen rayo que me partiera para poder “partir” de una vez.”  Mas no fue un rayo quien la liberara, por más que estos no pararan de incidir sobre ella cada vez que se formaban tormentas; cosquillas, tan solo eso, conseguían hacerle en su superficie.   Nunca les tuvo miedo, ni siquiera al principio de su memoria  aunque al principio de su existencia llegara a creerse que al  desgajar árboles, lo mismo podría ocurrirle a su pétreo elemento, pero no es  así como comenzaría su aventura.  En su caso se trató de un terremoto generado por la “danza” que se montaron las placas tectónicas del planeta donde habitaba, danza que conseguiría tronchar  aquel picacho de su base para que cayera  rodando y rodando ladera abajo hasta llegar al mar, tal y como  había sido su deseo durante milenios.
Conforme bajaba rodando sus aristas se fueron suavizando en la misma medida que engrosaba  su perímetro; también sufrió numerosos retrasos a causa de tropezones varios y estancamientos diversos hasta llegar a su shambala particular, un elemento diferente al suyo, líquido esta vez, que recibía el nombre de MAR.


El último retraso se debió a la nefasta acción de las arenas de una  playa donde sus finas y doradas  dunas frenaron su ímpetu.  Allá hubo de reposar más tiempo del debido sintiéndose apenada por encontrarse cubierta de tantos pequeños intrusos en forma de granos de arena situados  a un paso de su meta, del mar; si al menos pudiera ver el cielo y sus luminares, pero nada, ni eso  y  además tan lejos de sus orígenes. 
Fue necesario otro embite de una naturaleza hostil, esta vez en forma de maremoto,  nuevamente favorecido por las bases del sustento terrenal,  habida cuenta siempre eran las bases quienes  acababan  ayudandole.   El agua levantó la arena que la ocultaba y le arrastró consigo hasta el mar.
Y caía, caía, caía, y conforme descendía paulatinamente se le iban despegando las capas de tierra que se habían compactado en su derredor  para acabar quedándose en el achatado chasis en que había acabado convirtiendo.  Se temió acabar  en el fondo, inmóvil de nuevo, como tantas otras, pero siempre con el recuerdo de aquel periplo. Lo que realmente ocurrió es que  en su caída una potente energía apareció  por medio y la incorporó a su curioso flujo de agua que la transportaba de aquí para allá.
Ahora seguía moviéndose pero se sentía  ingrávida, esta vez, gracias a la fuerza que aquella corriente ejerciera sobre sí.  No era libre, como tampoco lo fue cuando se encontraba implícita en la gran cumbre, ni siquiera lo fue durante la caída libre hacia su destino. 


Al principio forzosamente hubo de mirar al cielo, a las estrellas, y por ende recibir toda su luz a costa de  permanecer estática, después   un cataclismo le permitió el movimiento durante el cual dejaría de percibirlas, aunque por entonces había dejado de necesitarlas porque sabía que formaba parte de ellas  de tanto haberlas admirado.  Ahora  conforme descendía la luz resultaba cada vez más tenue para acabar convirtiéndose en oscuridad absoluta. 
 Cuando se incorporó a aquella corriente, del Golfo, le llamaban, finalmente pudo deducir que  tampoco allí podría ser libre porque se hallaba inmersa en los márgenes de una poderosa fuerza móvil, aunque al menos se sentía ingrávida, ingrávida en medio de una oscuridad absoluta, la de los fondos marinos, oscura pero poderosamente sensible, capaz de captar y transformar las formas de la superficie. ¿Acaso podía una piedra pedirle algo más a su destino?


Esta entrada es autobiográfica y se encuentra cargada de simbolismos, inteligibles a los más diversos niveles. 

martes, 8 de octubre de 2013

SACRE COEUR

http://palomatorrijos.blogspot.com.es/2013/10/le-sacre-coeur-la-colina-de-montmartre.html



Me recuerda un antiguo sueño que resultó ser importante y la falsa impresión de sentir "París a mis pies"......


..... cuando la realidad era justo lo contrario.


¿Realidad?.. ¿Cual de todas?

viernes, 23 de agosto de 2013

THE SOUND OF MUSIC

LA MELODIA SIGUE RESONANDO
 (En borradores desde esta primavera, se asoma un momento, solo uno)

Se trata de la historia resumida de una persona a quien, fortuitamente, le tocó pertenecer al género femenino, pero vivedios que no eligió nada, nada de lo que posteriormente le ocurriría.

Corría el año 1960,  y una niña de once años, muy precoz  ella, soñaba con que alguien le cantara estas canciones cuando se convirtiera en mujer.

http://youtu.be/uqv5b0UjR4g

Cinco años más tarde, los que tarareaban esa canción ya se encontraban felizmente "ocupados", supuestamente, y los norteamericanos que le rodeaban por entonces no paraban de adjudicarle la siguiente melodía, estrenada por las mismas fechas, amén de epitetarla "too prudish". (demasiado mojigata). En resumidas cuentas pretendían machacarla a su manera,  la única que conocía la mayoría, a lo bestia.

http://youtu.be/M1HwVmY28Pk

She climbs a tree and scrapes her knee
Her dress has got a tear
She waltzes on her way to Mass
And whistles on the stair
And underneath her wimple
She has curlers in her hair
I even heard her singing in the abbey

She's always late for chapel

But her penitence is real
She's always late for everything
Except for every meal
I hate to have to say it
But I very firmly feel
Maria's not an asset to the abbey

I'd like to say a word in her behalf

Maria makes me laugh

How do you solve a problem like Maria?

How do you catch a cloud and pin it down?
How do you find a word that means Maria?
A flibbertijibbet! A will-o'-the wisp! A clown!

Many a thing you know you'd like to tell her

Many a thing she ought to understand
But how do you make her stay
And listen to all you say
How do you keep a wave upon the sand

Oh, how do you solve a problem like Maria?

How do you hold a moonbeam in your hand?

When I'm with her I'm confused

Out of focus and bemused
And I never know exactly where I am
Unpredictable as weather
She's as flighty as a feather
She's a darling! She's a demon! She's a lamb!

She'd outpester any pest

Drive a hornet from its nest
She could throw a whirling dervish out of whirl
She is gentle! She is wild!
She's a riddle! She's a child!
She's a headache! She's an angel!
She's a girl!

How do you solve a problem like Maria?

How do you catch a cloud and pin it down?
How do you find a word that means Maria?
A flibbertijibbet! A will-o'-the wisp! A clown!

Many a thing you know you'd like to tell her

Many a thing she ought to understand
But how do you make her stay
And listen to all you say
How do you keep a wave upon the sand

Oh, how do you solve a problem like Maria?

How do you hold a moonbeam in your hand?

Vaya, sería por eso que algunos se empeñaban en llamarle María y no Jo,  que era como ella se empeñaba en ser nombrada, en aras de la eximia Jo de Mujercitas de Louise Maríe Alcott, un personaje ya demasiado añejo con quien se había identificado desde siempre.
¿Tanto se le notaría? Cuando se percató de su transparencia le entró un terror concomitante e incidió en dejar salir a su JO por encima de la campana gorda, por más que María se quedara llorando amargamente por los oscuros rincones  de sus entretelas.  Jo salía con la espada flameante entre los dientes y se los llevaba contra las cuerdas diciendo algo parecido a: Si, si Jo, ¿y qué?, pues te j... orobas, como te metas con mi María te cuelgo por donde más te escueza.

lunes, 10 de junio de 2013

EL CONDOR CALZA LA OCTAVA

Lo siguiente es un comentario que le dejé a un amigo profesor de filosofía, para mayor aclaración, ante la disyuntiva entre la intro y la extroversión que proponía en su entrada.

http://youtu.be/Z1E0nEe8RxM

"Toda persona con tendencia a filosofar tiende a la introversión, también debería saber que ha de ejercer la observación objetiva si pretende hacerlo (introvertirse, se entiende) con coherencia y para ello resulta necesario un determinado nivel de extroversión selectiva." 

http://youtu.be/bs64RWf98P8

Sencillamente, me agradó cómo salió la "criaturita", digo el pensamiento.  Debería haber  pasado de largo pero le eché "pegamento copipegativo" porque no deseaba perderlo.

http://youtu.be/bg_EQRHSipw